Representación de los trabajadores
En España, una herramienta que llega al móvil de toda la plantilla no la decide solo el comité de dirección. Esta página es lo que os podéis llevar a esa otra reunión: lo que suele citarse, lo que preguntan siempre y lo que se puede responder sin quedar en evidencia dos meses después.
El punto de partida
Una herramienta de comunicación interna que la representación de los trabajadores mira con recelo no se usa. Y una que se implanta sin contárselo, se convierte en el punto tres del orden del día de la siguiente reunión.
Lo que hemos visto funcionar es lo contrario: llevarlo al comité antes de firmar, enseñar qué se registra de cada persona y qué no, y dejar por escrito para qué se va a usar. Sale más barato que rectificar y, sobre todo, es lo que hace que la gente entre.
Todo lo que hay debajo se puede comprobar. Si vuestro comité pide el detalle de algo, lo mandamos por escrito.
Marco
Esto no es asesoramiento jurídico. Lo escribimos porque nos lo preguntan todas las semanas y porque ningún proveedor de este mercado lo trata. Las obligaciones concretas de vuestra empresa las fija vuestra asesoría laboral y vuestro delegado de protección de datos, no nosotros.
Recoge los derechos de información y consulta del comité de empresa, incluido el derecho a emitir informe con carácter previo sobre la implantación y revisión de sistemas de organización y control del trabajo.
Reconoce el derecho de las personas trabajadoras a la intimidad en el uso de los dispositivos digitales puestos a su disposición y a la desconexión digital.
Obliga a informar a la plantilla sobre los riesgos y las medidas de protección. En empresas con representación, esa información se facilita a través de ella, sin perjuicio de la que hay que dar directamente a cada persona sobre los riesgos de su puesto.
Regula los derechos digitales en el ámbito laboral: intimidad en los dispositivos, desconexión digital, videovigilancia, geolocalización y el papel de la negociación colectiva.
Obliga a informar a las personas del tratamiento de sus datos y a hacer una evaluación de impacto cuando el tratamiento pueda entrañar un riesgo alto para sus derechos.
La reunión
Salen siempre y salen en este orden. Dos de las cinco respuestas son incómodas; están escritas tal como conviene decirlas allí.
01
En publicaciones, no: el dato que ve dirección es agregado. Qué porcentaje de un departamento o de un centro ha visto un comunicado, ordenado de menor a mayor para saber a quién no está llegando. No hay ninguna pantalla con la lista de quién ha visto qué publicación.
En documentos con acuse de recibo, sí, y es deliberado: la persona pulsa un botón de confirmación y queda su nombre con fecha y hora. Eso no es control, es la prueba que la empresa necesita ante una inspección de trabajo de que el protocolo de prevención llegó. Es exactamente el papel que hoy se firma a mano.
Y hay un tercer caso que conviene poner encima de la mesa: existe un módulo opcional de accesos y actividad que registra desde qué aparato entra cada persona y qué secciones visita, con noventa días de retención. Es opcional. Si la empresa no lo activa, no se guarda nada de eso.
02
Sí, y está construido para que lo siga siendo aunque alguien con acceso quiera mirar. Cuando una encuesta se marca como anónima, se separan dos cosas en tablas que no se pueden cruzar: por un lado que participaste, guardado sin marca de tiempo; por otro las respuestas, sin ningún vínculo con una persona. La fecha de envío se redondea al día para que no se pueda cruzar con los registros de sesión, y no se apunta actividad al responder.
El precio de eso es que en una encuesta anónima no hay desglose por departamento. Se avisa en la propia pantalla en lugar de fingir que lo tenemos.
Lo que no cambia es que cada persona vota una vez.
03
Hoy no puede. Blastack no envía notificaciones push ni correos electrónicos de ningún tipo: los avisos aparecen dentro de la propia herramienta cuando la persona entra, y entra cuando quiere.
Es una limitación del producto antes que una política, y así hay que contarla. Pero el efecto en esta conversación es real: nada de lo que se publique va a perseguir a nadie fuera de su jornada.
Lo que sí conviene fijar por escrito, y no depende de la herramienta, es si se espera que la plantilla lea esto dentro o fuera del turno. Eso es materia de vuestro convenio y de vuestra política de desconexión.
04
Blastack funciona en cualquier navegador, así que sirve un ordenador de la oficina, una tableta del centro o un móvil de empresa si los hay. En la práctica, en una planta o en una tienda, casi todo el mundo lo abre en su propio móvil porque es el aparato que tiene encima.
Si una persona no quiere usar el suyo y no tiene otro a mano, Blastack no lo resuelve: no vendemos pantallas táctiles ni quioscos para planta. La salida habitual es mantener el tablón físico para lo que sea obligatorio y usar la herramienta para todo lo demás.
Es la objeción más legítima de toda la lista y la que menos nos gusta responder, pero mentir aquí se paga en la primera asamblea.
05
Los que decida incorporar la empresa: nombre, puesto, departamento, centro, y lo que se publique o se suba. La empresa es la responsable del tratamiento y nosotros el encargado, con contrato del artículo 28 del RGPD.
Están en servidores propios situados en la Unión Europea, sin transferencias fuera del Espacio Económico Europeo, y no se usan para publicidad, ni para perfiles, ni para entrenar sistemas automáticos, ni se ceden a nadie.
Cualquier persona de la plantilla puede ejercer sus derechos de acceso, rectificación o supresión. Quien tiene que atenderla es su empresa, porque es la responsable; si nos escribe a nosotros, se lo trasladamos sin dilación.
Qué pedirnos
Nada de esto lleva coste ni compromiso. Escribid diciendo qué necesitáis y para cuándo.
Un guion que funciona
Se puede. Una comunidad propia, con permiso de publicación para quien decidáis y sin cola de revisión si así se acuerda. Es una configuración, no un desarrollo.
Lo que no podemos daros es un espacio invisible para la empresa: los cuatro roles y sus alcances están escritos en el producto, y un administrador de la organización ve el contenido de su organización. Si lo que buscáis es un canal de la representación legal fuera del alcance de la dirección, esto no es la herramienta.
El caso en el que sí hay confidencialidad real es el de las encuestas anónimas, y ahí está construida en la base de datos, no en una promesa.
Contestamos por escrito, con el detalle que haga falta, y si la respuesta es que no lo hacemos os lo diremos igual de claro que en esta página.